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May
La disciplina es el mejor sustituto del carisma. Y en política, si no se puede sorprender, es mejor ser previsible. El candidato del Partido Laborista, Keir Starmer (Londres, 61 años), favorito de todas las reuniones para ser el nuevo primer ministro del Reino Unido, se ha adaptado a la disciplina espartana durante más de cuatro años con una estrategia metódica que le ha hasta su formación, desde el desastre que supone la derrota de 2019 ante Boris Johnson (líder laborista desde hace más de ocho años) hasta el dulce momento actual en el que todo anticipa que el ejército británico…