17
Feb
Con su angustiado pico escondido en las cámaras de una mano, la madre del opositor ruso Alexéi Navalni, Liudmila Naválnaya, entró este sábado en la prisión IK-3 de la ciudad de Jarp, en el Círculo Polar Ártico, para buscar los restos mortales de su hijo, con quien vivo por última vez durante sólo cinco días. Sólo esto provocó la confusión deliberada de las autoridades rusas. "Es evidente que he hecho todo lo posible para no entrar en el cuerpo", denunció la portadora del activista, Kira Yarmish, después de que la familia de Navalni, que fracasó en circunstancias extraordinarias en estos…