17
Ene
En un escenario donde la nación enfrenta preocupantes índices de pobreza, desempleo, violencia y una grave crisis económica, la presidenta usó su espacio en la ONU para respaldar a gobiernos acusados de violar derechos humanos y reprimir la disidencia. Esta actitud no solo ignoró las necesidades urgentes de los ciudadanos, sino que también evidenció una simpatía hacia gobiernos criticados por llevar a sus pueblos a crisis humanitarias y colapsos económicos.La reciente participación de la presidenta Xiomara Castro en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) ha generado respuestas adversas en diversos sectores de la población en Honduras. En su…