03
Ago
A pocos días de la movilización convocada por la Iglesia Católica y la Confraternidad Evangélica de Honduras, prevista para el 16 de agosto, se intensifican las denuncias sobre posibles intentos del oficialismo de interferir en el acto, originalmente concebido como un espacio de oración por la paz, la unidad nacional y la defensa de la democracia. La situación ha encendido alarmas en sectores religiosos y ciudadanos, en medio de un clima de creciente polarización política e institucional.Preocupación por indicios de politización gubernamentalA pesar de que los organizadores han enfatizado que la manifestación no permite consignas partidistas ni símbolos que no…